Durante años, he trabajado para todo tipo de marcas, lanzado proyectos propios y adentrado en el mayor suburbio de África para impulsar una iniciativa artística y solidaria. Navegado de noche, de día, con gafas y a lo loco, pero siempre hacia adelante, como los peces.

Llegué al mundo boca abajo, desnuda y llorando como el bebé que un día fui, impulsada por el destino, la casualidad o las contracciones de mi madre, nada más y nada menos que un-ocho-de-un-ocho-de-un-ochenta-y-ocho. 

Arropada por este número regordito y muy guasón, o era trabalenguas o me dedicaba a algo especial. Por eso me convertí en redactora creativa de buenas agencias de publicidad.

Creo firmemente que las ideas son maravillosas y aplicables a cualquier ámbito de la vida. Por eso, siempre trato de crear identidades fuertes, ideas diferenciales, técnicas innovadoras, estrategias sólidas, herramientas personalizadas y contenidos salaos' .

Por lo demás, soy viajera, que no turista. Mediterránea. Amante del mar, de andar descalza y de las canciones con armónica; de mis amigos. Apasionada de la fotografía, de las historias y relatos; de las tres uve dobles, de la creatividad bien hecha y el diseño bien cuidado; de la moda, el interiorismo y la decoración; de lo simple, humano y bonito.

 

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